Parece imposible lo mucho que ha cambiado mi opinión sobre Breaking Bad, y en tan poco tiempo, pero así es, cuando me tengo que tragar mis palabras lo hago ya que es irreprochable la maestría de esta serie, nos ha callado la boca a todos y ha logrado que todos admiremos su grandeza, haciendola de las mejores series que se emiten actualmente, primero les pongo antecedentes sobre lo que pensaba de la serie, la primera temporada la vi con poca diferencia de cuando salió (aquí la prueba) y era que nada más la veíamos cuatro gatos, me había encantado porque además de que Bryan Cranston estaba dando una tremenda actuación, su combinación de drama duro con humor negro era deliciosa, los siete capítulos de la primera temporada me parecieron muy buenos para abrir boca pero llegaría la díficil segunda temporada que me bajó los ánimos al grado de querer dejarla en varias ocasiones.
La segunda temporada me costó horrores, el humor negro desapareció para dar paso al drama más fuerte, muchas veces opresivo por la severa caída a los infiernos de Walter, cosa que me hizo despreciarlo mucho, sus capítulos se me hacían muy pesados, afortunadamente para los episodios finales la cosa se recuperó y pude disfrutarlos, creo que toda la trama estaba a punto de explotar y eso es lo que hemos vivido en esta intensa tercera temporada, que lo explico más adelante pero advierto que hay spoilers:
Los secretos fueron destapados, Skyler (que estuvo en mis 10 personajes favoritos) descubrió que Walt era un cocinero de metanfetaminas y eso dio a que la pareja se distanciara más, obviamente Skyler quiso alejarlos lo más posible del monstruo que se había convertido su marido y tuvo la reacción más normal que se podía tener, engañarlo con su jefe el cual ya venía coqueteando desde la pasada temporada, ya que sus intentos de mantenerlo fuera de sus vidas eran inútiles. Es increíble la evolución que tiene este personaje ya que primero la vemos asustadiza e insegura pero después al ver que no le queda de otra más que aceptar el dinero de su esposo prefiere ayudarlo más no aceptarlo, es de las cosas que más me han interesado en toda la temporada, ver esa tremenda evolución de la esposa, pero quien es el gran protagonista Walt también tenía sus propios problemas además de los familiares había dos matones mexicanos que querían acabar con él por la muerte de Tuco, algo destacado de la tercera temporada es que traen a muchas cosas que quedaron en el pasado y vuelven para atacar a los protagonistas, pero ha sido nuevamente salvado por los pelos por su jefe que manda a los matones a por Hank
Hank también aportó muchísimo en esta temporada porque nuevamente lo mandaron llamar de El Paso donde sabemos que sucedió y eso le hace sufrir una tremenda crisis para terminar rechazando el trabajo y ponerse con el tráfico de la metanfetamina azul que lo lleva a estar más cerca que nunca de Walt y Jesse, dejando situaciones muy emocionantes, este es un personaje fascinante, como una situación ha podido con él y lo ha destrozado, lo mejor es que sigue imponiendose su lado fuerte como demostró en el 3x07 con los minutos más estresantes que he tenido en una serie, al salvarse de los dos asesinos, ya para el final de temporada se olvidan un poco de él pero porque tenían que darle importancia a algo mucho más fuerte que iba a acontecer.
Jesse, ya separado de Walt, decide poner su propio negocio pero nuevamente Walter lo hace entrar en razón, al ponerlos a los dos en riesgo, la muerte de Jane sigue muy presente en la mente de Jesse y debo de ser de los pocos que lamentaron su muerte, tal vez tengan razón todos porque era una relación autodestructiva pero eso afectó muchísimo a Jesse que no puedo superarla, es por eso que va siempre arriesgandose sin importarle las consecuencias, tal vez queriendo perder la vida, lo mejor es que decidió regresar con Walt pero la historia todavía tenía que dar un giro muy importante.
Jesse, se entera casi sin querer que los hombres que mandaron a matar a Combo en la temporada pasada trabajaban para su jefe, por lo que quiere vengarse a toda costa, pidiendo a Walter su ayuda pero éste que no quiere problemas con el Sr. Fring recurre a él para solucionar el problema que lo deja en solo un apretón de manos, para desgracia de Walt, Jesse no hace caso a la advertencia y va a por ellos, pero nuevamente Walter interviene y los mata lo que los mete en semejante lío, las cosas no las contaré porque saben como se desarrollaron, dejandonos unos 15 minutos finales frenéticos, muy emocionantes que nos dejan con el alma en un hilo y maldiciendo a AMC por tener que esperar un año para ver la nueva temporada.
Algo que me encantó de esta temporada es que volvería su humor más negro, y se hace más notorio en el magistral "Fly" (3x10) donde Walt quiere matar a toda costa a una mosca y termina por querer expiar su culpa por la muerte de Jane, la escena final memorable con la mosca intermitente, me ha parecido de los capítulos más contundentes del año además de que muy divertido, me ha recordado a Bryan Cranston en sus tiempos de Malcolm como en un capítulo en el que una abeja lo persigue, además de que los demás episodios no desmerecen para nada, esa atmósfera nociva sigue presente dejandonos con momentos impresionantes, 13 episodios perfectamente cohesionados que nos dejan una de las temporadas más contundentes de todos los años, como Watanabe atinadamente dice en su blog, los Emmy se deciden entre dos grandes temporadas, la tercera de Breaking Bad y la cuarta de Dexter, que los de la Academia ignoren eso y premien una vez más a Mad Men (que también lo merece pero se queda algo lejos de las otras dos) o a Lost (con la excusa del final) me haría perder toda fe en justicia televisiva, porque la tercera de Breaking Bad es pura maestría




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